
Hoy es de esos días que querrías borrar, de los que no vale la pena recordar. He entrado en una espiral de miedo, dolor, decepción, soledad, sufrimiento, y no sé cómo salir.
Los pilares de mi vida se están desmoronando como si de frágiles cristales se tratasen. Se están rompiendo en miles de pedazos y creo que terminarán cortándome.
Con mi vida patas arriba es difícil caminar hacia delante con la esperanza de que algo mejor me esté esperando. Tengo la sensación de que mi vida ya no es mía, de que nadie me reconoce, de estar dando tumbos sin sentido.
Las personas que pensé que me conocían y me querían resulta que no lo hacen tanto. Sería incapaz de hacer daño a las personas que más quiero pero parece que mi simple existencia es suficiente para hacerlo por mí.
Lo peor es que sigo sin comprender qué estoy haciendo mal. No sé cuánto tiempo tendré que seguir pidiendo perdón por algo que no he hecho pero las fuerzas flaquean.
(Ojalá responda: Deseo concedido)




















0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada